TOREROS

[Toreros][bleft]

FERIA

[Feria][bsummary]

PLAZAS

[Plazas][twocolumns]
Con la tecnología de Blogger.

Juanito y Antonio Medina abren la primera Puerta Grande. Olivenza (Badajoz)




El portugués Juanito y el pacense Antonio Medina cortaron dos orejas en la matinal.


Cuajadito de carnes salió el primero de la matinal de Fernando Peña. Un novillo que se movió sin ninguna gracia y con el que Andy Younes estuvo fácil tanto con el capote como con la muleta. Pisa con tranquilidad las distancias cortas y tiene el temple en sus muñecas. Le falta aún empacarse más. Un pinchazo y una estocada delantera dieron paso a una generosa oreja. 

Mas argumentos y méritos hubo para la oreja en el cuarto, donde se vio a un Andy Younes aún mas templado y cadencioso frente a un novillo derrengado de los cuartos traseros y al que muleteó con mimo y pulso, especialmente por el pitón derecho. Manejó con eficacia la espada y pese a la petición, el palco se negó esta vez a la concesión del apéndice. La vuelta al ruedo no compensó al galo, que se quedó a las puertas de la salida a hombros. 

Juanito sorteó como primero de su lote un ejemplar que tuvo como virtudes la humillación y buen son en sus embestidas. El portugués trenzó una faena premiosa, de más voluntad que unidad. Hubo algún muletazo de buen corte pero pecó como tantos otros de acortar las distancias sin pedirlo el animal. Paseó un trofeo tras un pinchazo y una estocada en el sitio. 

El quinto fue un novillo cogido con alfileres tanto de fortaleza como de raza. Juanito realizó una faena en dos partes. Una primera en la que corrió la mano con largura y limpieza y una segunda basada en el arrimón como norma. Calentó a los tendidos en un epilogo por bernadinas cambiando el viaje del novillo que precedieron a la estocada. La oreja premió al conjunto y aseguró la Puerta Grande. 

Debutaba con los del castoreño y ante sus paisanos Antonio Medina, otro producto de la Escuela de Tauromaquia de Badajoz. El joven pacense lidió un utrero noblote con el que anduvo solvente. Corrió la mano con limpieza pese a que azotó el viento durante la faena. También recurrió al arrimón en el cierre de su obra. Una estocada tendida retrasó la muerte del novillo, por lo que hubo de recurrir al descabello. También hubo premio para él en forma de oreja. 

El sexto fue el utrero más incierto y al que le costó tomar con claridad las telas. Medina tiró de valor y pese a sus lógicas carencias técnicas estuvo digno en una faena de largo metraje. Para no variar hubo arrimón final. Dos golpes de descabello no le alejaron de pasear un nuevo trofeo y de salir a hombros.



No hay comentarios: